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Conoce mejor como manejar un estado de ansiedad

Cuando esta situación se descontrola o persiste durante un período de seis meses o más es calificada de trastorno

La ansiedad se produce cuando nuestra mente está más enfocada en pensamientos vinculados con el futuro. Ahí es cuando surgen las preocupaciones. En este tipo de situación no se vive ni disfruta de los momentos presentes, ya que siempre se está pensando en lo que vendrá después. Desde este estado de ansiedad, las personas se sienten inquietas, temerosas y angustiadas ante situaciones que no pueden controlar o predecir y se puede llegar a realizar interpretaciones catastróficas de peligro y/ o amenazas.

Este trastorno tiene repercusiones a nivel físico (dolores de cabeza recurrente, mareos y vértigos, problemas gastrointestinales, hipertensión, insomnio, dolores musculares y fatiga crónica, entre otros.) y a nivel psíquico (la inseguridad y el temor, trastornos de pánico, trastornos obsesivos-compulsivo, fobias, adicciones y, sobre todo, la depresión.)

¿Qué podemos hacer?

Aprende a conocer las señales de alarma. Es importante que seas consciente de cuándo empiezan los síntomas (taquicardia, palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, sudoración, molestias digestivas, náuseas, vóómitos, nudo en el est&oaacute;mago, alteraciones de la alimentación, tensión y rigidez muscular, cansancio, hormigueo, sensación de mareo e inestabilidad), de tus pensamientos y ante qué situaciones se produce.
Sé consciente de tus limitaciones. Es posible que tu cuerpo se haya acostumbrado ya a un nivel alto de activación y de alerta, pero esto tiene consecuencias negativas a medio-largo plazo.
Realiza ejercicio físico con regularidad. Se ha comprobado efectivamente que hacer ejercicio de manera regular reduce los niveles de ansiedad y aporta una sensación general de bienestar.
Mantén buenos hábitos de sueño y alimentación. Debemos dormir suficientes horas y no realizar actividades que requieran esfuerzo físico o mental antes de irnos a dormir. La alimentación debe ser variada y equilibrada y cenar a una hora en la que dé tiempo a que se produzca la digestión.
Aprende a priorizar. Pregúntate. ¿Esto de lo que me estoy preocupando es más importante que mi salud, familia y/o amistades?
Planifícate. Planifica las tareas según su importancia y relevancia. Las que no se puedan por motivos de tiempo o de cansancio, posponlas, pero señálate cuándo.
Solicita ayuda. No te exijas más tareas o responsabilidades de las que puedes abarcar. Delega responsabilidades o pide ayuda a alguien de confianza.
Practica algún método de relajación y respiración. Tiene grandes beneficios, sobre todo cuando se practica con regularidad. Te ayudará reconocer qué músculos tensas más, a prestar atención al presente y a dejar la mente en blanco. También, ayudará a conciliar el sueño y manejar los síntomas de la ansiedad.
Realiza ejercicios de atención. Centrar la atención en un determinado sonido o en un determinado movimiento puede ser un buen ejercicio de la atención y concentración.
Evita las prisas. El hecho de hacer las cosas con más rapidez puede llevar a cometer errores que luego nos llevará a tener que empezar de nuevo.

La ansiedad descontrolada o persistente durante un período de seis meses o más es calificada de trastorno.
Recuerda que estas pautas expuestas son generales. Si crees que necesitas ayuda para superar la ansiedad, puedes ponerte en contacto conmigo para llevar a cabo una terapia, adaptada y personalizada.